13 diciembre 2009

House of Cars: la evolución arquitectónica de los párking en el National Building Museum

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De todas las tipologías arquitectónicas que, a lo largo del siglo XX y lo que llevamos del XXI, han evolucionado hasta convertirse en proytagonistas de nuestro mundo, y que han estado potenciadas o causadas por la universalización del automóvil, probablemente no haya ninguna tan genuina como el Párking. Si bien carreteras, fábricas o estaciones de servicio, por citar algunas, han evolucionado hasta convertirse en tipologías muy específicas, ya existían con anterioridad al automóvil de un modo u otro. Sin embargo, con la popularización del automóvil en los primeros años del siglo XX, y especialmente conforme su éxito se fue extendiendo en las ciudades, donde la tipología de casa con cochera era más bien escasa, se fue viendo necesario hallar un medio de almacenar los coches mientras no se usaban.

El espacio de aparcamiento, con el paso de las décadas, se ha convertido en uno de los grandes iconos de las grandes ciudades del mundo. Los párking de las empresas, de los centros comerciales, el aparcamiento en las calles, los párking vacíos, o usados solo ocasionalmente han sido el quebradero de cabeza de planificadores, políticos y arquitectos, y seguirán siendolo por una larga temporada aún. Pero precisamente de ese conflicto entre los coches y la ciudad, escenificado en los párking, han surgido algunas tipologías a lo largo de la historia que han convertido a estos espacios en algo más.

Desde Octubre pasado, y hasta Julio de 2010, el National Building Museum muestra en su sede de Washington DC "House of Cars", una exposición que se centra en la evolución y la aportación arquitectónica en torno a los edificios destinados al aparcamiento. Desde los primitivos garajes, que ofrecian no solo almacenamiento sino tambien mantenimiento mecanico, hasta los mas recientes parkings "de autor", estos lugares para guardar coches han pasado de meros espacios funcionales a piezas esenciales del planeamiento urbano al tiempo que lugares bendecidos por el imaginario popular en la literatura, el cine y tantas otras manifestaciones de la cultura popular. Pero si en algo resulta atractiva la exposición es en el acento que pone en algunos parking singulares que, en realidad, participan de algunos de los mas solidos conceptos teoricos en torno al almacenamiento de coches, pese a que parecen no haber tenido la fortuna que merecian o se esperaba de ellos.

Desde las ciudades europeas, y las españolas en particular, un parking es bien una gran explanada que se extiende horizontalmente, o bien un subterráneo o sótano que ahonda varias plantas hacia el centro de la tierra (a menudo con sinuosas y estrechas rampas que amenazan la carrocería de nuestro coche). Pero no siempre ha sido así, y no en todos los lugares lo es aun hoy, de manera que las tipologias mixtas o de parking de varias plantas por encima del suelo han dado lugar a buenos e interesantes ejemplos. Ya desde los inicios de la popularizacion del automovil, los ensayos con diversas técnicas de aparcamiento dieron lugar a algunos primitivos parking automatizados, asi como a más modestas estructuras llamadas "garages" en las que, como mencionaba más arriba, se ofrecia algo más que almacenamiento para el coche cuando éste no se usaba.

Aún así, los parking no han dejado casi nunca de estar asociados a una naturaleza vulgar, siendo vistos como un mal necesario más que como espacios con su propia sintaxis y narración arquitectónicas. Sin embargo, no son pocos los ejemplos de parking que trascienden el mero concepto de "caja" para convertirse en edificios con su propia entidad arquitectónica. Quiza el caso más reciente es el imponente y elegante parking en altura que los arquitectos Herzog & DeMeuron estan construyendo en Miami, un edificio singular, caracterizado por sus pilares de seccion triangular y su ligero perfil. El hecho de que se quiera disponer de un parking "de autor" para complementar un complejo de ocio y negocios como 1111 Lincoln Road, indica una voluntad de sacar de su baja valoracion social a esta tipologia, pero al tiempo esforzarse en que, incluso un espacio tan prosaico y poco lirico como un parking pueda contribuir a mejorar el paisaje de una porcion de ciudad con un hito arquitectonico, en lugar de esconderse o incluso afear irreparablemente el entorno.

En el fondo los parking siempre se han debatido entre la optimizacion de sus cualidades meramente funcionales y su engarce formal en el paisaje de la ciudad, y si bien el primer aspecto ha evolucionado muy lentamente, el segundo casi siempre se ha resuelto mediante la ocultacion de las zonas de aparcamiento bajo el suelo o en el sotano de los edificios, ocultacion que evitaba tener que afrontar los problemas formales de la integracion formal en la ciudad. Pero parking singulares como el de Miami no son únicos y si mas bien resultado de una larga investigacion dilatada en el tiempo. Uno de los casos mas atractivos y atrevidos en la solucion de los aspectos operativos y formales del aparcamiento es el de las torres de Bertrand Goldberg en Marina City, junto a Chicago, en 1959. Las 19 plantas inferiores de cada una de las torres principales de este complejo son en realidad un enorme párking en altura, conectado por una imponente espiral, y sólo a partir de la planta 20 comienzan los espacios propiamente residenciales de los propietarios de todos esos coches. El atrevido planteamiento no deja de estar muy en la sintonía de las más teóricas tribulaciones de los arquitectos de principios del siglo XX acerca del desarrollo vertical de las ciudades. Y el resultado, en el peor de los casos, no es negativo desde el punto de vista estético, aunque si algo discutible en los aspectos prácticos y funcionales. No obstante, las torres de Marina City son uno de los más importantes ejemplos de prácticas alternativas en torno al aparcamiento realmente llevadas a cabo a escala significativa.

Otra de las alternativas más recurrentes en cuanto a su ensayo a lo largo del tiempo, pero cuyos ejemplos no han terminado de hacer cuajar el concepto, son los párking automatizados y párking “en estantería”. Ya en los años 20 se conocen ensayos con los párking mecanizados en estantería, como se puede ver en esta fotografía publicada en “Motortecture”, de Dirk Meyhofer. La idea ha persistido en el tiempo, y en los últimos años algunos otros intentos han conseguido resultados mucho más satisfactorios, aunque el elevado coste de los párking mecanizados frente a los simples “párking caja”, parece ser un obstáculo que bloquea el modelo, y las evidentes ventajas en cuanto a ahorro de espacio que supone, al suprimir rampas de acceso y zonas comunes de tránsito.

No obstante, si bien de cara a la implantación cotidiana del modelo, los párking automatizados parecen no encontrar su lugar en nuestras ciudades, en términos puramente arquitectónicos los ejemplos más recientes son tan brillantes que no se puede pasar sin mencionarlo. Quizá los más destacados son dos modelos diferentes, ambos en Alemania. Por un lado, el párking automatizado de Sindelfingen, una caja de cristal de gran elegancia y máximo aprovechamiento del espacio bruto disponible, cuyo soporte técnico fue realizado por la empresa Wöhr, autora también de un párking automático en la calle O'Donnell, de Madrid, y cuyo imponente edificio de cristal fue construido por los arquitectos Petry y Wittfoth. Pero probablemente la más asombrosa y simbólica plasmación del párking automatizado sea la torre – párking robotizada que Gunter Henn construyó en el Autostadt de Wolfbsurgo para Volkswagen. Una torre de gran diámetro e imponente elevación que almacena en su interior una gran cantidad de coches que pueden ser vistos a través de sus importantes cristaleras. En su interior, un autómata puede bajar un coche desde su emplazamiento en sólo 40 segundos, y así lo hace cuando, como valor añadido, algunos clientes deciden ir a Autostadt a recibir su coche nuevo. El robot lo toma de su nicho en la torre y lo hace descender de los cielos hasta sus nuevos propietarios. La densidad simbólica con la que Henn a dotado a todos sus proyectos para el grupo VW convierten este conjunto de obras en un programa prácticamente clásico, por cuanto se trata de ensalzar la figura del comitente destacando sus múltiples virtudes de diferentes maneras. La torre aparcamiento de Wolfsburgo es, hoy en día, uno de los máximos iconos de la nueva arqutiectura del automóvil, asidua en portadas de revistas y en imágenes siempre que hay que ilustrar informaciones en torno al sector.

Asi pues, parece que en la actualidad hay una tendencia general, aunque por el momento no masiva, que trata de sacar a los párking de la ocultación a la que han sido condenados durante décadas. La ocupación temporal de espacios para aparcar que los coches precisan en las grandes ciudades, y los problemas de cohesión urbanística y conflictos de uso que estos generan, seguirán estando allí. Simplemente da la impresión de que algunos proyectistas y arquitectos conciben que los párking no sean una "tierra quemada" en la que no puede haber nada más, o que no estén confinados a los sótanos de otros espacios que se encuentran sobre rasante (elevando a menudo astronómicamente el coste de las obras). Sin duda la solución radical para el problema del aparcamiento empieza por redefinir las ciudades y el modelo de vida en ellas, planteandose cuestiones troncales (e incómodas) como los límites del crecimiento, y otras cuestiones de difícil solución. Pero entre tanto, un enfoque diferente de la manera de concebir los párking, desde los sistemas automatizados que minimizan su extensión, hasta la verdadera integración de los mismos en los espacios comerciales o públicos, probablemente contribuya a una mejora en el aspecto y el disfrute de las ciudades por parte de los usuarios, entrelazando espacios de modo que no se generen grandes unidades urbanas de ocupación tan dramáticamente cíclica como la de muchos de nuestros párking, que pasan en pocas horas de espacios saturados a espacios desérticos, y siempre permanecen como dificilmente habitables si no se es un coche.

* Video de Discovery Channel en Youtube sobre el funcionamiento de la torre - aparcamiento de Gunter Henn en VW Autostadt



** Video recreación del edificio de Herzog & De Meuron para el 1111 de Lincoln Avenue, en Miami: http://www.1111lincolnroad.com/flash.html

3 comentarios:

Jose Miguel Pintor / Mail: jose.m.pintor@gmail.com dijo...

No se como no se ven más párquines elevados en las ciudades, en Zaragoza sería un gran desahogo crear alguno de estos párquines en el centro de la ciudad.

Marcelo dijo...

Guau, tremendo

Luis Miguel dijo...

El tema de los párking elevados en España está dificil, principalmente por el gran negocio que ha sido la construcción en los últimos veinte años. Un solar vacio en una ciudad es como un pozo de petróleo para los especuladores privados y públicos, y la edificación libre siempre gana frente a otras alternativas, entre ellas los párking en altura.

Lo que está claro es que la política de aparcamiento en las ciudades está muy retrasada, y es hora de ir tomando decisiones importantes no sólo en cuanto a infraestructuras sino también en regulaciones de uso etc.